La bioética en latinoamérica

Se puede decir que la bioética tiene necesariamente un carácter multidisciplinario, en la que confluyen, la ciencia, la tecnología, las ciencias de la salud, la ética, el derecho, la educación, el medio ambiente, la economía, la política, la sociología, la vida internacional etc, y que nos hace una invitación continua a pensar en la significación humana, social y política de lo que ella misma implica y de todo lo que debe significar en el futuro de América latina para el bienestar de todo los latinoamericanos y el desarrollo de la región 

 Carlos Mario Cardona Ramírez

«Degustaba la bondad originaria de Dios en cada una de las criaturas, y su afectuosa bondad lo lanzaba a estrechar en dulce abrazo a todos los seres. Es que la ternura de su corazón lo había hecho sentirse hermano de todas las criaturas» 
Francisco de Asís (Madrid 1995)

Es importante hacer especial referencia a quien, para muchos es el primer y más grande bioeticista la historia de la humanidad, Francisco de Asís, el franciscanismo  está caracterizado  cual inspiración sensible y armónica con el cosmos y la humanidad. Esto se expresa muy especialmente en su obra que nos dejo como legado  el «Cántico  de  las  Criaturas» y últimamente en su nominación por parte de Juan Pablo 11, como «Patrono de los  Ecologistas» Manifiesta una visión de la naturaleza y del hombre en proceso de desarrollo hacia la serena armonía de la reconciliación universal. Su inspiración sin duda reporta vigoroso criterio pedagógico para orientar, corregir y dinamizar en esta materia nuestra cultura y colectividad.

Esta  corresponde sencillamente al común y universal anhelo por una orgánica buena de la creación, en que cada ser bueno tenga un ámbito de libertad y atención apropiado para desarrollarse y crecer. de lo que él es: la prepotencia y exterminio. Este autor pretende entre otras cosas enseñar al hombre actual que necesita despojarse de muchas máscaras y resistencias para revestirse de buen humor y sana ironía, al mismo tiempo que sea capaz de encuentros fecundos y creadores con todas las personas de su entorno y con los seres y cosas de la vida cotidiana para poder descubrir la riqueza patente y latente del mundo natural.

Según lo manifestado por Héctor Gros  Espiell (2008: 15): «La bioética  no es  reduccionista, sino por el contrario es generosamente expansiva y omnicomprensiva, en beneficio de los seres humanos, la sociedad y el cosmos.»

La bioética en América latina está llamada a orientarse desde una dimensión plural, de las diversas concepciones planteadas en bioética, y desde una reiterada defensa delos derechos humanos, como universalismo mayor de nuestro tiempo. A este respecto el profesor Juan Carlos Tealdi (2008: 27) afirma lo siguiente: «El reconocimiento y respeto de este universalismo, sin embargo, deja abierta una dinámica plural incesante para la tarea dialéctica de reflexión y crítica en bioética«.

Hablar de los inicios de la bioética en Latinoamérica implica remontarse al traslado inicial que se hizo desde la bioética norteamericana, que si bien brindo muchos aportes, no se puede dejar de analizar que el traslado de la misma nos llevo a ocuparnos de una biotecnología de avanzada,  e inspirada en un ética anglosajona, con una visión médica individualista y utilitarista, sin tener en cuenta que éramos países poco desarrollados  tecnológicamente, y culturalmente influenciados  por una moral heterónoma católica, con una tradición médica,hipocrática y paternalista, no podía menos de encontrar serias dificultades y sobre todo, una cierta indiferencia y recelos iniciales, como bien lo dice el Padre Llano (en: www.javeriana.edu.co/bioetica ) en su articulo sobre bioética Iberoamericana

Sin pretender hacer un análisis histórico secuencial es bueno mirar de forma muy sintética quienes han sido algunos de los impulsores dela bioética en Latinoamérica  creo que se puede decir que José Alberto Mainetti tieneel merito de haber iniciado la humanización de la medicina en Latinoamérica, proceso que se inicio en Argentina en la década del 70, a finales de los 80, se fundó también en Argentina la Escuela Latinoamericana de Bioética -ELABE-, que organizó durante unos diez años un Programa de Enseñanza de la Bioética, en 1985 el profesor Fernando Sánchez Torres, ex-rector  de  la  Universidad Nacional de Colombia, fundo el  Instituto Colombiano de Estudios Bioéticos (ICEB), el cual ha mantenido desde entonces un seminario de estudios bioéticos.

La bioética en la actual realidad de América Latina esta llamada a contribuir en buscar soluciones concretas a las situaciones de injusticia en nuestra sociedades y creo ademásque nos brinda la posibilidad de trabajar en una teoríade la justicia a partir de la voluntad de destruir esa situaciones de injusticia cuya base fundamental es laexclusión. Hacer del hombre el gestor yactor de su vivir es ciertamente una tarea emancipadora que debe concebir el poder en términosde biopoder y biolegitimidad y no de exclusión y dominio como muchas veces pasa, desde esta apreciación se entiende de manera más clara la biopólítica y el porque ésta no se puedereducir a la esfera delo individual y privado, sino que debe trascender a la esfera de lo público. Al respecto elprofesor Francisco Parentiafirma los siguiente:

«La bioética en América Latina debe buscar mantener un equilibrio entre el saber (tecnociencia), el poder (la política) y el deber valorativo (la ética). Este equilibrio se rompe cuando se consolida la desigualdad entre los excluyentes y los excluidos, lo que da lugar a una sociedad enferma, opresiva y con creciente exclusión social». (Parenti; 2003)

Así pues que los hombres de ciencia y la ciencia no pueden de ninguna manera considerarse como una élite al margen de la responsabilidad social y de la esfera delo público y tampoco la ética se puede recluir en la esfera de los estrictamente privado, pues esto seria vaciar de su dimensión ética al espacio público y desconocer la construcción social de la bioética.

Las normas bioéticas prevalecientes deberían establecer las condiciones que garanticen un amplio conocimiento de los productos, por ejemplo de semillas transgénicas cuando es el caso, asi como de mecanismos deevaluación y seguimiento de sus consecuencias específicas para cada tipo de semilla, con una amplia participación de todos  los sectores involucrados yposiblemente afectados: grupos  de agricultores  grandes  y pequeños,  empresas grandes  y pequeñas, pueblos indígenas ycomunidades rurales, consumidores, científicos yacadémicos. Al mismo tiempo debe garantizarse el ejercicio de la autonomía de cada comunidad para elegir,conconocimiento de causa, el tipo de cultivo que desea realizar.

La posibilidad de un instrumento latinoamericano sobre Bioética requiere de la estabilización de condiciones para las interacciones transculturales.  Entre esas condiciones creo que se pueden mencionar las siguientes:

         a– Reconocimiento de la diversidad cultural.

         b- La aceptación de la legitimidad de diversas prácticas sociales y cognitivas que tienen que ver con el fenómeno de la vida.

         c- El establecimiento de las condiciones adecuadas para el ejercicio, desarrolloy florecimiento de todas esas prácticas, para que en el ejercicio de su autonomía sean las personas quienes decidan, por ejemplo en el caso de las médicas a cuales recurrir. 

         d- El establecimiento de una normatividad ética y jurídica que garantice el libre ejercicio de tales prácticas y su amplia difusión.

         e- El establecimiento de mecanismos con autoridad para dirimir conflictos, por ejemplo, cuando un grupo considere que esta siendo vulnerado por prácticas de otro, digamos porque afectan el ambiente yespacios comunes.

         f- El reconocimiento de los derechos económicos de los  pueblos y el        establecimiento de mecanismos que garanticen su ejercicio dentro de un orden intercultural socialmente justo, lo que significa que deben garantizar:

En una conferencia pronunciada en Buenos Aires, Cristian Byk (1997:  61) dijo lo siguiente:

«Cada uno debe dar a la bioética su propia realidad. Si se trata de disfrazar con ella los problemas de un país, por ser labioética una disciplina nueva yelegante, hay que detenerse yno hacer más bioética. Sí, en cambio, si es una manera inteligente de discutir los verdaderos problemas sensibles de una sociedad»

Conclusiones 


El desarrollo de este trabajo ha demostrado la importancia que tiene reflexionar acerca de una Bioética como ciencia de la vida. La enseñanza de la bioética promueve el desarrollo de principios que orientan el crecimiento tecnológico, la investigación científica, la re­solución de conflictos morales y colabora para la transformación de la sociedad, para que ella se vuelva más justa.

La bioética es una disciplina teórica pero a la vez práctica que se sustenta en los derechos humanos. Ésta disciplina nace en un entorno biocientífico para proteger la vida y busca la armonía con la naturaleza promoviendo el desarrollo sustentable y el cuidado del medio ambiente

La Bioética es el resultado de «un movimiento, un trabajo interdisciplinario, un proceso creciente de búsqueda de valores morales y como tal hay que darle tiempo para que tome su forma, sentido, método, y reglamentación. No se trata de una normativa ya hecha, venida de afuera con carácter coactivo, sino de algo que va progresando y de seguro adquirirá el carácter de ciencia multidisciplinaria y multifuncional 
con el esfuerzo de todos.

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